Para muchos, la primera asociación con el LSD, la MDMA, la psilocibina y otras sustancias psicodélicas son los hippies, la contracultura y la epidemia de drogas que amenaza a la sociedad. Sin embargo, en los últimos años esta imagen ha ido cambiando rápidamente. Actualmente, los psicodélicos son principalmente una terapia prometedora para el tratamiento de los trastornos mentales. Algunas sustancias ya casi han llegado al mercado masivo y cientos más se encuentran en las primeras etapas de ensayos clínicos. El dinero de los inversores está fluyendo hacia la industria y las autoridades de todo el mundo (¡incluso Donald Trump!) están facilitando la entrada de sustancias recientemente prohibidas a los sistemas médicos nacionales. Meduza detalla la revolución silenciosa que está teniendo lugar en la industria farmacéutica y los riesgos que plantea.