Lo que ha estado sucediendo en los medios de comunicación y las redes sociales iraníes en las últimas semanas es, a los ojos de algunos observadores, un ejemplo de una "guerra de palabras". Según los medios de comunicación y algunos funcionarios cercanos al gobierno iraní, Irán no está en condiciones de comprometerse, pero sí de presentar sus propios términos en las negociaciones.