El Mundial de 2026 se juega en suelo americano, bastión de Nike, y Adidas tiene una oportunidad histórica de apoderarse de su mercado, su imagen y su dominio. Las dos marcas ya han sacado sus armas: campañas de marketing con estrategias opuestas, guerra por camisetas oficiales, ediciones limitadas y activación digital a escala global. Descifrado con Jonathan Lumbroso, ex director de marketing de Alven, uno de los primeros fondos de inversión en tecnología de Francia, y fundador de iytro.