A menudo se cree que un problema cardíaco necesariamente se manifiesta con síntomas espectaculares. Sin embargo, la hipertensión o la aterosclerosis pueden progresar silenciosamente. Por eso, después de los 50 años, es fundamental hacer un balance de la salud cardiovascular, insiste el Dr. Gérald Kierzek. Aquí están esos exámenes clave.